Blog de Antón

opiniones personales entre 2 ríos… turismo y más.

la belleza de la arista

7 comentarios

Si nos trasladamos unos 100 años  atrás, habría que imaginarse a Luis Rodríguez Caso, comandante de artillería, en una tarde de domingo paseando por una amplia explanada de albero… en la margen izquierda del Guadalquivir…  al sur del entramado de calles que componen el centro histórico de Sevilla.

Y habría que imaginarse unos años más tarde, esa misma explanada, llena de gente y de material de obras. De la mente y manos de muchos obreros empezaba a coger forma lo que iba a ser la futura Exposición Iberoamericana de Sevilla. Y dentro de ese proyecto, en la zona más al sur, irían los denominados  hotelitos del Guadalquivir.

Toda esa zona, conocida hoy como el barrio de Heliópolis,  se ha quedado como uno de los barrios más tranquilos y señoriales de Sevilla, donde las edificaciones, de estilo inconfundible andalusí, se esconden tras la frondosa vegetación de sus jardines.

Uno de esas edificaciones perteneciente a hotelitos del Guadalquivir, con los años ha vuelto a su uso y es un pequeño y coqueto hotel: el boutique hotel Holos.

Traspasar su puerta es entrar en un pequeño espacio, independiente a su situación geográfica. Nada indica que se está en Sevilla. Excepto quizás, por la gracia y acento de su personal. Incuso Carmen, nuestra anfitriona,  madrileña ella, se vino a Sevilla a parir su proyecto hotelero.

El Holos es un ejemplo de como aristas, vértices y ángulos se hacen cómodos a la vista y a la mente.

El metal se funde en la madera y se hace maleable, deja su frialdad de lado para ser acogedor e íntimo. Metal gris y blanco. Madera en tonos haya. Todo sobre un fondo neutro, sencillo, puro y pulcro, para no entretener la retina.  Perdido por cualquiera de sus rincones te sientes acogido y protegido.

Un exterior azul y verde  se filtra entre lamas blancas, continuas e infinitas, que invitan al descanso.

Mires donde mires ves un mundo exterior panorámico, alargado, roto por quebradas lineas que rompen la continuidad y el orden. Nada es plano o liso, horizontal o vertical.  Cada plano y cada linea se rompe,  de manera premeditada provocando que nuestra visión, más proclive a ver los barrotes como si de una cárcel se tratase,  solo acabe viendo la imagen que  tras ellos se ofrece. La sensación corporal es de tranquilidad y protección. El murmullo del agua convierte, más aun si  cabe, el patio  en un cálido y confortable espacio.

Unos reflejos entre amarillo y albero, delatan la magia de las no paredes. Como si de un cubo se tratase. Sobreimpresiones de vegetales dan la pista… calidez invernal y frescura estival.

Entre tanta horizontalidad colorista destacan pequeñas pinceladas en naranja y pistacho, que aportan humanidad al lienzo, aunque a algunos nos incite a asociar….para duro y blando.

Los colores y olores de primera hora recrean los sentidos, incluso las lentes del objetivo, en un intento de plasmar su variedad, desenfocan el momento. Éxtasis de colores y panes. Volcanes en erupción en forma de servilleta. ¿Como puede uno querer ir conocer Sevilla….? como mucho a Jamaica….

A pesar de su locura diaria en forma de distancias, kilómetros, llamadas y tiempos…  Carmen es un ciclón de ganas, fortaleza, ilusión, detalles y cariño. Es la mirada atenta, el detalle cariñoso, la abnegada hotelera entregada a su pequeño negocio y la impetuosa guía de Sevilla.  Pasión y fervor  le pone a su negocio, como si de la misma semana santa de Sevilla se tratase.

Por estos mundo virtuales, encontrarla  a ella… mi alegría colorá (como yo cariñosamente la llamo), siempre es grato.

Y más grato es  poder vivir esto con una compañía de la mejor que te puedas encontrar y con la que  cada momento se convierte en mágico y especial. Entre reiniciar y tonterías se pasaron  las horas volando.

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7 pensamientos en “la belleza de la arista

  1. Me gusta Antón la delicadeza con que diseccionas, como si de un cirujano de los sentidos se tratara, todo lo que intentas trasmitirnos, que es mucho y muy enriquecedor. Siempre que hay un corazón que habla, tiene enfrente a un corazón que escucha.

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  2. Muchas gracias Antón por tus palabras tan cariñosas. Yo tan a lo mío como siempre no me he dado cuenta de lo que has escrito hasta hoy. Espero que me lo sepas perdonar viniendo de nuevo a verme.
    Besos miles

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  3. Antón , precioso relato, plastas estupendamente las sensaciones que has tenido y de ello se deduce que además has disfrutado de cada lugar y de cada momento. Creo que consigues activar en quien lo lee la curiosidad por el lugar. Elegancia contenida que aún con ello, pasa a ser glamour .

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  4. la “oda a la arista”, del poeta/cirujano de los lugares, que acabo de descubrir,…..(jo es verdad que no me entero de los que pasa a mi alrrededor, estoy cada dia mas gaga), es la descripcion mas hermosa que pudiese pensar e imaginar.
    Un millon de gracias por hacer que pervivan los sentimientos y las sensaciones y que las emociones se reactiven…

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